La torre y la luna

Ya estamos otra vez en el tema, (como pasa el tiempo) me refiero a las fiestas de Septiembre que este año van a ser más largas que las de los romanos, pues como observará, seguramente empezarán el día 4 y terminarán el 13. Diez días. Para reventar, y Vd., todas las fiestas en luna llena. ¡Qué maravilla! No se le va a escapar ningún detalle.-¿Me está escuchando Dª Luna?. Ya empezamos como siempre.--¿Dª Luna me oye? Oiga me oye…-(Telefónica le informa, que actualmente no existe ninguna línea en servicio con esta numeración).-¡Pero esto qué es! ¿Qué está pasando? No logro entenderlo.-¿Dª Luna está ahí,… Telefónica le informa que … Telefónica le informa… Telefónica le informa…-Santa Rita ayúdame que este año no voy a poder hablar con mi amiga.-¡Dª Luna por favor contésteme! -gritó la Torre angustiada.-Qué le pasa Sra. Torre -Contestó la Luna- que sólo me llama una vez al año y cuando lo hace quiere que esté a la escucha para contestarle enseguida.-No me pasa nada, -dijo la Torre completamente calmada- pero es que nunca había tardado tanto en contestarme.-Ya me he dado cuenta ya -dijo la Luna- pero es que la primera vez que ha llamado, al coger el móvil no funcionaban las pilas, estaba descargado, y mientras le ponía la batería cargada el tiempo pasaba, y claro Vd. como siempre se ha puesto nerviosa, pero no se preocupe que la batería tiene carga para charlar lo que quiera, así que ya puede empezar, pero antes le voy a decir que lo que prometí el año pasado de que se comerían la Mona en Abril lo he cumplido, así que ya sabe que yo cumplo lo que prometo.-Muchas gracias Dª Luna en nombre de mis paisanos por poder celebrarla a mediados de Abril, pero como Vd. comprenderá así es mejor para todos -le contestó la Torre muy agradecida-.-¿Por casualidad vio en el diario Información del día 15-11-97 las hectáreas de uva de mesa que se cultivan?.-Pues no me enteré, como hay tantos diarios para ver, y Vd. con sólo ver los de su provincia le sobra, por eso se entera. ¿Pero qué es lo que tenía de interesante? -preguntó la Luna-.-Pues nada importante, que entre Agost, Aspe, Hondón de los Frailes, Hondón de las Nieves, Monforte del Cid, Novelda y la Romana, se cultivan 10.000 hectáreas de viña de uva de mesa.-¡Qué barbaridad cuánta uva y cuánta viña!. Y dice Vd. que no es importante, pues a mí me parece que sí -dijo la Luna-.-Bueno, me explicaré un poco porqué me ha llamado la atención -le contestó la Torre en plan de profesor.-Fíjese bien en lo que le voy a decir. Para reunir esas 10.000 hectáreas hacen falta siete pueblos, pues bien, aquí en Monóvar hace escasamente cien años, se cultivaban 8.000, solamente en Monóvar, le repito, contando sólo las que se declaraban, así que seguramente se pasaría de las 10.000, pero no nos engañemos eran para vino naturalmente. Cuando se firmó el tratado comercial con Francia, entró una fiebre de plantar viña, como si fuera la del oro en California o la del Petróleo en Texas. Se arrancaron muchísimos olivos, y su madera sirvió para pagar jornales para "aclotá" (plantar viña). En casi todas las casas de Monóvar se elaboraba vino, es decir se pisaba la uva, y había un olor de mosto en el pueblo por la vendimia, que ibas por la calle y te daban mareos como si estuvieras bebida. Al puerto de Alicante entraban cada día mil pipas o toneles que le cabían a cada uno casi 600 litros, y por las calles del pueblo cruzaban los carros para llevar a la estación los toneles, pues por aquellos tiempos la carretera de ronda no existía. Los carros que los transportaban, la mayoría llevaban dos, y tenían incorporado un tornillo sin fin con una manivela que enlazaba con unas gruesas cadenas que izaban los toneles a un palmo del suelo o algo más. El último carro que utilizó este sistema funcionó hasta casi los años 60 en una bodega que había en la estación que se denominaba Evisa. El conductor o carretero de este último medio de transporte se llamaba Severo, que conducía un buen caballo ancho de ancas y de paso reposado, y más tranquilo que su dueño, el que siempre llevaba puesta una gorra y una buena faja, y una pierna colgando cuando iba sentado en un asiento de hierro en una de las varas.-Espere, espere -dijo la luna- yo no me creo que todos los días entraran en el puerto de Alicante mil pipas con los medios de transporte que habían antes.-No, si yo sé que Vd. no se cree casi nunca lo que le digo, pero que sí que entraban todos los días mil toneles en el puerto de Alicante eso es seguro, y para que se lo crea le voy a dar un dato y una prueba. En 1891, por el puerto que estamos hablando salió más vino que por todos los puertos de España juntos, y para que Vd. se haga una pequeña idea, le paso una foto del puerto precisamente hecha en ese año. Naturalmente que las pipas no eran solamente de Monóvar, así que para que quiero extenderme más sobre este tema si a Vd. no le va a interesar.-¡No por favor Sra. Torre, esta vez no es por que Vd. me lo haya demostrado por la foto, es que me lo creo, y le ruego que siga con el tema, por favor se lo pido otra vez.-Vale pues de acuerdo, por mí encantada Dª Luna, pues ya sabe que por mí no hay inconveniente, continuo. En los muelles del puerto, había carromatos, habían la tira y hombres multitud, así que el vino llegó a pagarse a duro el cántaro, y en Monóvar entraba el dinero a chorros y en algunas casas a capazos. Algunos propietarios que no sabían de cuentas, pues solo sabían lo de “cante duro”, los compradores cuando sacaban el cántaro por la puerta de la bodega, depositaban el duro en el capazo, pero delante del vendedor para que no existiera ningún trabacuentas. Una vez el corredor llegó a venderle el cántaro de 22 reales, pero como la propietaria en este trato no se entendía le dijo al corredor. ¡A mí déjeme de cuentos CANTE DURO! y así se realizó la operación. Fueron unos tiempos fabulosos, igual como ahora se compran Mercedes y se construyen viviendas impresionantes, antes se adqui-rían galeras tiradas por hermosos caballos o mulas y se construían viviendas amplias don-de antes existieron huertos con sus patios centrales al estilo andaluz como el Hogar del Pensionista y se viajaba por placer sin hacer ningún préstamo para vacaciones a Madrid, donde pasaban largas temporadas, pero eso sí, después de la vendimia.-Calle, calle, Srª Torre, y déjeme que le haga alguna pregunta sobre aquellos tiempos, como por ejemplo, como vivían y que clase de vida hacían, me refiero en general al pueblo.-Pues muy sencilla, todo giraba alrededor del vino, este daba trabajo al pueblo entero, y para darle una idea de como funcionaba el sistema, cuando se terminaban las fiestas de septiembre, empezaban un trajín increíble. Lo primero que hacían era marcharse a las casas de campo, que en aquellas fechas estaban en todo su apogeo, eran grandísimas, algunas parecían una manzana de casas del pueblo, sobre todo la de Los Catalanes en la Romaneta, que no eran catalanes si no monoveros, pues por que un avispado catalán que tenía de apellido Rius se casó con una rica terrateniente monovera, a sus hijos se les quedó el sobrenombre de "Los Catalanes". También había y está aún en pleno funcionamiento en Ubeda hoy con sus tractores y todo, la mayor de todas. Este era de Paco el Loredano, como verá tenía el nombre de una obra de zarzuela, otras por ejemplo la de los padres de Azorín en el Collado de Salinas y la de los Alendas en Fontanes, y así hasta trescientos cortijos que dice un cronista del siglo pasado. Después cuando se terminaba la vendimia se volvía al pueblo y cuando llegaba la feria por noviembre, que era de una categoría impresionante en el Casino se jugaba fuerte, muy fuerte, al monte y a la ruleta y dejaban entrar a los que no eran socios y a los forasteros, y algunas personas que se les calentaba la "barra", perdían hasta la cosecha. Aparte del Casino, también se jugaba en los bares y casas particulares, de ahí viene la frase de nuestro ilustre paisano Azorín de "la pasión de los monoveros por los juegos de azar".La pasión por los juegos de azar se lleva en las venas, y hoy también se sigue apostando de una manera o de otra. Ahora que me acuerdo por los años 40 el juego estaba prohibido totalmente, y una vez en el Chinorlet se organizó una partida al monte muy fuerte y de numerosos jugadores, pero la Guardia Civil se enteró y los detuvo a todos, o a casi todos, y los trajo a Monóvar a pié atados uno a uno y en fila india, a excepción de uno que padecía de gota o de algo parecido y no podía andar, y con el permiso de los guardias vino montado en una "somera" (burra). Aquella comitiva se parecía más a un primer plano de una película de la revolución mejicana que a lo sucedió.-Ha visto que callada y atenta estoy Sra. Torre, de verdad de verdad, que da gusto oírla hablar de cosas de su pueblo.-Pues mire, aunque a veces discutimos, a mí Vd. me cae muy bien, y volviendo al tema del vino, en aquellas fechas entre las bodegas, fincas de labor, casas particulares y locales que tenían para guardar el vino, habían en Monóvar miles de toneles de madera de roble americano que criaba un vino que era la gloria bendita que dicen en Orihuela. Pues bien, de aquellos miles si se descuidan un poco, no queda ni uno, casi le ocurre lo mismo que a las ballenas, menos mal que personas que aman esas cosas han podido recuperar algunos para criar Fondillón.-¡Qué barbaridad Sra. Torre, como está Vd. este año- dijo la Luna muy asombrada- lo que sabe de su tierra!.-Pues imagine, más de doscientos años dando la hora y unos cuantos más que no lo sé ni yo de minarete lo que abre visto y oído. Mire le voy a contar una muy curiosa. En el año 1960, hacía su presentación en Septiembre claro en la "Plaça de la Sala", en aquellas fechas del Caudillo, antes de la Constitución, antes de Canalejas, y antes, bueno ya no me acuerdo la Coral Monovera. La presentó Antonio Alfonso Vidal, (Tonono) con su oratoria brillante y culta, comentando la afición y buen gusto que han tenido siempre los monoveros/as para cantar, y después un joven locutor o presentador de Radio Monóvar, que luego fue de Radio Alicante, me refiero claro está a Tomás Morán, siguió explicando el programa y los títulos de las canciones y obras que se interpretaron, y a impulsos de su entusiasmo dijo que esta Coral daría a conocer el nombre de Monóvar por toda España. Del público, algunos sonrieron benévolos, otros se rieron a gusto, y los de siempre se mofaron. Pues el amable y gran monovero Tomás Morán, que aquella noche al oír a su Coral sintió su monoverismo por todo el cuerpo, no se equivocó en lo más mínimo, la Coral Monovera, no es conocida sólo en España, ha sido invitada más de una vez a participar en Viena (Austria) Roma (Italia), Philadelfia (EE.UU.) así que nuestro paisano aparte de ser un buen profesional de la radio ha sido profeta en su tierra, y la Coral Monovera es conocida en el viejo y nuevo continente, y además es la agrupación musical que más existencia continua ha tenido Monóvar, 38 años, así que como observará, estoy bien informada de todo, o casi todo.-Me encanta oirla, pero todo lo que sabe es muy reciente- le contestó la Luna- pero de tiempos de moros y de los castillo, no sabe nada de nada, por ejemplo. ¿A que no sabe Vd. por qué en el castillo de Stª María Magdalena, mejor dicho en el de la Mola de Novelda hay una torre triangular?.-Eso no lo sabe ni el que la hizo- dijo la Torre.-Pues yo si que lo sé, y se lo voy a decir para que Vd. presuma de que sabe de historia. Este castillo que lo construyeron los árabes, y que fue motivo de muchas guerras, y si no que se lo pregunten a las familias de los Fajardo y de Pere Maza "El Barbut", que siempre se estaban peleando por su posesión. El arquitecto era de Novelda, seguro, y los constructores unos antepasados de los Burriquí, Bellup y Sarriá, familias moriscas, muy influyentes y de grandes fortunas, que fueron los precursores de la Caja de Ahorros de Novelda, pues fueron grandes prestamistas, pero los préstamos y las fortunas cuando la expulsión de los moriscos pasaron a la Corona. Pues bien como le iba diciendo, como los constructores les apretaron mucho en el presupuesto, salió a relucir el sentido práctico de los novelderos, y en vez de hacer la torre rectangular, optaron por hacerla triangular, y así de esta manera se ahorraron jornales y materiales al hacer un muro o pared menor. Esa es la razón y no otra de la famosa torre del Castillo de La Mola.-Muchas gracias Dª Luna, pero ya que está Vd. tan dispuesta a contar cosas de la historia antigua, por favor cuénteme algo de la moderna o contemporánea, como por ejemplo la moción de censura del Ayuntamiento de Monóvar -le preguntó la Torre- ¿Me oye Dª Luna?-Telefónica le informa que actualmente no existe ninguna línea en servicio con esta numeración... CONTINUARÁ