LA SALA DEL CONSELL

Marcial Poveda Peñataro

Podríamos señalar el año 1611 como el punto de partida de la nueva o más moderna Historia de Monóvar, que comienza a los dos años de la expulsión de los moriscos, ordenada por Felipe III el 4 de agosto de 1609 y publicada en Valencia por el Virrey Don Luís Carrillo de Toledo, Marqués de Carazena, el 22 de septiembre de ese mismo año.

Monóvar, igual que otros lugares, quedó casi deshabitada, razón por la que Doña Ana de Portugal Borja y Silva, Princesa de Melito, Duquesa de Pastrana, y franca Villa, Señora de la Villa y Baronía de Monóvar y Chinorla, amparándose en la resolución de la Real Audiencia de Valencia, de 25 de diciembre de 1610, le concede: CARTA DE POBLACIÓN Y CAPÍTULOS PARA SU GOBIERNO, DE LA VILLA Y BARONÍA DE MONÓVAR (1611), más conocida como "CARTA PUEBLA". Tiene el propósito de repoblar la Villa, y es en el nº 9 de los Capítulos referidos al gobierno de la misma donde dice: "Y le concede su excelencia, y en su nombre dichos procuradores, la regalía de la Cassa de la Carcel y la sala que está encima de aquella, para que se junten en consejo. La cual sala, Cassa y Carcel les concede para el husso y servicio de dicha Villa, con que las tengan bien reparadas mexorándolas y no disminuyéndolas..."

Estamos ante la primera Sala del Consell de la Villa de Monóvar; hemos tratado de saber el lugar donde se asentaba, pero hasta hoy no hemos obtenido datos fidedignos para poder averiguarlo. Consultada toda la documentación, es de resaltar un pago realizado en 1659 por una reparación de la iglesia: "Setze sous, entesos en ells, lo adob de la iglesia, de la porta de la Sala". Podría estar cerca de la iglesia y de la actual Sala. (Nos referimos al anterior edificio sagrado, sobre el que está construido el actual)

El otro aspecto sería que la cárcel, tras ser donada por la Señora de la Villa, siguió utilizándose, pero no sabemos la utilidad que tuvo la Sala situada encima de ella, antes de la donación para el Consell. Según nuestra conclusión, quizás fuese Casa-Cárcel y Sala muy pequeña, pues sólo la utilizaba el Consell en sus reuniones normales, teniendo en cuenta que las generales, donde se reunían todos los vecinos con voz y voto, se celebraban en la plaza de la Iglesia o Mayor.

También se deduce que la construcción debía ser pobre, vieja y carente de medios, por la cantidad de arreglos y mejoras que se hicieron. Aunque la documentación es escasa, hemos podido reunir una pequeña muestra para intentar comprobar su estado.

Acta del Consell del 10 de agosto de 1620: se ordena el "arreglo de la carcel, que está rota, lo mejor que se pueda".

Acta del Consell, del 18 de junio de 1628: se acuerda que "se haga una obra empezada en el archivo y se pongan los papeles de la Villa para que den consejo de unos jurados a otros".

Acta del Consell del 5 de agosto de 1640: Decreto para "hacer una puerta nueva en la carcel común de la presente Villa, porque la anterior está rota".

En la liquidación de cuentas del año 1654, que el clavari presentaba todos los años en la Sala, encontramos esta referencia: "En la casa de miser Joan Gutierrez, notari escrivá que es del Marqués, mi seyor, per estar la Sala indisposta ab un pres, huí en sinch de Juny de l`any 1654". La cárcel no debía estar en buenas condiciones al tener que poner al preso en la Sala.

En la presentación de cuentas del 21 de junio de 1655, se reunieron en la casa del notario, por estar la Sala indisposta. El 28 de agosto del mismo año se repara otra vez la cárcel; el 4 de marzo de 1656, existe un pago por tapar un agujero, y otro por un arreglo; en 1660, se pagaron 10 sueldos por una llave y asentar la cerradura en la puerta.

Queda constancia que la primera Sala dejó sus funciones el año 1682, ya terminada la nueva, pero encontramos un dato en el acta del 23 de junio de 1686 que nos dice : "que como la Villa no tiene casa para el médico, y no se encuentra ninguna para poder alojarlo, se decide, que se haga, y que sea en la que la Villa tiene, a donde estaba la carcel y la Sala antiguamente, haciendo lo posible para que esté teminada el día de todos los Santos próximo, para que se pueda instalar allí el médico".

En 1687 existe un cobro de 15 reales, "por la mitad del precio de la puerta y cerradura de la cárcel vieja, ya que la otra mitad se cobró el año pasado", lo que da a entender la posibilidad de haberse vendido cuando se hizo la casa del médico, en 1686.

Empieza la historia del segundo edificio de la Sala del Consell, cuando la visita, en abril de 1671, del Marqués de Oraní(1) Señor de la Villa, que deja ordenado se haga "Llonja, Sala y presons y Cassa del Ministre y saleta", para el servicio de la Villa. Para realizar lo mandado, se reúne el Consell el 28 de mayo de ese año, acordando "dar poder a los jurados actuales y siguientes para elegir el lugar donde construirla, hagan el proyecto y lo comuniquen a los maestros albañiles para ver el coste, comunicándolo al Consell antes de concertarlo, para que se determine lo más conveniente, y poder buscar el dinero para dicha obra ".

Siendo precaria, en aquellos años, la situación de la Villa, el Consell iba demorando el proyecto, porque cinco meses después, el 27 de octubre de 1671, reunido éste, el Señor Gobernador y Batle, Juseph Valera, representante de su Señoría, recuerda que el Señor Marqués ha dado un plazo de cuatro meses para empezar la obra o impondrá una multa de 300 libras de Propis(2) y anulará la casa del notario, que era de su propiedad, donde se celebraban los consejos por indisposición de la Sala, dando autorización para que se coja el dinero necesario para la obra del depósito de la treta(3). Acuerdan buscar maestro de obras y hacerla como ordena su Señoría.

La situación de la Villa debía ser bastante pobre, cuando a pesar de las amenazas del Marqués pasa más de un año. El 21 de diciembre de 1672 nos encontramos en un acta del Consell, una propuesta del síndico Antoni Brotons, "para que se devolviera el préstamo que tenía la Villa con Bernardo Belando, de Alicante, la cual fué desestimada por que se está viendo donde hacer la Sala, y para entonces haría falta dinero".

Sin embargo, en menos de un mes, el 6 de enero de 1673, el Consell acuerda que se haga la obra en la casa de la viuda de Gaspar Serdá, la que era de Juan Rico. Este dato refleja que se construyó en lugar distinto donde estaba situada la primera Sala.

Cinco meses más tarde, el 27 de mayo del mismo 1673, se nombran dos personas para que lleven las cuentas y hagan lo necesario, ya que el tiempo pasa y la obra no se empieza; dichos cargos recaen en Damiá Rico de Pasqual y Thomás Ruis(4), los cuales, estando presentes, aceptan el nombramiento, con la condición de "no tener ninguna responsabilidad, pero harían todo lo que sus fuerzas les permitan".

Continuamos observando que la falta de medios económicos iba demorando la construcción de dicha Sala; durante dos años sólo se ha conseguido decidir el lugar donde construirla y el nombramiento de los dos depositarios. Todavía pasarían tres años sin realizar nada; llegamos a 1676 y, para colmo de las desgracias, llegan noticias de Cartagena que anuncian la declaración de la peste y "como en todos los pueblos circundantes se han cerrado esquinas y portales" se decide "hacer cuatro portales en los que puedan pasar los carros, uno en la parte de arriba que va al campo y al camino de Madrid, el otro en el camino de Alicante; un tercero cerca de la fuente de abajo y el cuarto en la esquina del hospital de San José y la Peña"(5) "pagando los gastos entre todos los vecinos a partes iguales e indicando que no se haga ningún postigo, y el que está hecho en la calle de Francés Tortosa se cierre, así mismo como los de las casas que salgan fuera y se sellen con el sello de la Villa". Se acuerda también que "la comadrona Isabel Gonsales que vive fuera a extramuros se le dé casa franca, pagándola la Villa (ya que sólo cobra seis libras de salario) hasta que se disponga lo contrario". Así consta en el acta del Consell de fecha 12 de julio de 1676.

Reunido el Consell cuatro días más tarde, el 16 de julio de 1676, para decidir que debido a la extensión de la peste hasta Crevillente, se acuerda contratar al "doctor Antonio Cardosso, de la ciudad de Valencia, por ciento sesenta libras, casa franca y libre de sisa y demás impuestos, por un año, mientras duren las enfermedades contagiosas".

Por las circunstancias, los vecinos tienen muchos inconvenientes para salir al campo a trabajar por no haber postigos. El Consell, reunido el 27 de septiembre de 1676, decide que se hagan dos, "uno el que hay en la calle de Francés Tortosa, y estaba sellado, y el otro en la calle de la viuda de Pere Molina, el del Almorquí, conocida como de la Morera"(6). "Pero que los vecinos más próximos, que son Francés Tortosa y Maciá Corbí, tendrán la obligación de guardar durante el día y cerrar por la noche, dichos postigos, sirviendo solo para salir los que tengan pase para ese mismo día, el resto, tanto si son forasteros como de la Villa tendrán que hacerlo por los portales mayores, de lo contrario se cerrarán dichos postigos".

Extendiéndose la epidemia a otras ciudades, como Murcia y Elche, nueve meses más tarde, el 6 de junio de 1677, se tiene que reunir de nuevo el Consell para acordar el nombramiento de los vecinos guardas, por turno, para los portales. Se produce reunión de urgencia un mes más tarde, el 4 de julio, por las alarmantes noticias de la llegada de la peste a comarcas cercanas y a la Villa de Novelda, donde se encuentra cerca el molino harinero de Monóvar(7). Se nombra un guarda, "para que no deje entrar ninguna persona forastera, que no sea de la Villa, con dos reales de dieta".

Hemos creído necesario hacer esta pequeña exposición de como fueron los años en que estuvo paralizado el proyecto de la Sala, haciendo hincapié en los de la epidemia, para comprender la pobreza de la Villa en aquella época, y más si añadimos los inconvenientes que tenían que sufrir las personas que trabajaban en el campo o en otros lugares, por temor al contagio, los gastos ocasionados por la construcción de portales y postigos, contratar a un médico, pagar al guarda del molino y dar casa gratis a la comadrona. Todas estas circunstancias nos llevan a saber porque se retrasó dicha construcción. Todavía tendrían que pasar dos años más para volver a intentar realizar el proyecto y no demorar más la orden del señor Marqués. Se reúnen el 22 de mayo de 1679 y acuerdan que "como tendrán 200 libras del dinero de la treta, el próximo día de San Juan de 1679, y 100 más para el próximo San Juan de 1680, y otras 100 el siguiente San Juan de 1681,o sea, como en los dos próximo años tendrán 400 libras, deciden comenzar la obra el día de San Juan del corriente año 1679, y si faltase dinero se cogería de donde conviniese".

Un mes más tarde, el 28 de junio de 1679, ya resuelto el problema económico, se reúne el Consell y aprueba, entre otras cosas, "que se haga la obra en la casa que tiene la Villa y que era de la viuda de Gaspar Serdá (quizás fuese comprada por la Villa) como ya lo acordó el Consell el día 6 de enero de 1673, y se recuerda que para buscar el dinero que pudiera faltar para cuando se termine la obra, se deberá reunir el Consell general como es obligado. Se nombra administrador y depositario de la obra a Thomás Ruis y como supervisores a Damiá Rico de Pasqual, del Consell, y a Thomás Brotons y Jasinto Sanchis de fuera del Consell. Como la herrería que tiene la Villa, cerca del hostal de su Señoría ya no da ningún beneficio por estar muy deteriorada y no reporta más que gastos, que se venda para coger dinero para la obra, vendiéndola por 50 libras en subasta". A las dos de la tarde de ese mismo día, se subastó la obra, adjudicándosela a Juseph Llinares, de Novelda.

Por fin se empieza la obra, pero un año después surgen inconvenientes. El primero de carácter técnico, según reunión del 1 de mayo de 1680 la escalera para subir a la llonja, como estaba estipulado en el contrato, "y que sería de estilo castellano como es arte, no se puede hacer, porque una vez visto y medido lo construido no cabe, por lo que se proyecta otra que tenía dos ramales, pero que no se haría en la parte delantera y así se ganaría anchura por dicha parte (éste podría ser el principio de la Plaza de la Sala) y como Llorens Tortosa, dueño de la casa que estaba arrimada a la obra estaba presente en dicho Consell, da facultad al Consell para que la hagan donde convenga, con tal que le dejen suficiente espacio para que pueda entrar en su corral, aunque tenga que pasar por delante de la escalera".

La forma de pago estipulada en los Capítulos, para la construcción de la Sala se haría en tres pagas iguales, una, al comienzo de la obra, otra, a mediados de la construcción y la tercera y última cuando estuviese terminada (como se acostumbraba en la época). A los tres meses, el 15 de agosto de 1680, hay reunión para resolver el problema planteado por el maestro albañil, que tiene las dos terceras partes cobradas y no tiene dinero para terminarla, pero pide se le pague la tercera. Se acude a un doctor en leyes para asesorarse y éste dice que no hay inconveniente en pagar la última parte para la terminación de la obra. Pero la solución no fue aceptada; al mes siguiente, después de deliberar el Consell la situación y viendo que falta mucho para terminarla, y sólo queda por pagar 68 libras y 16 sueldos, se decide el 29 de septiembre de 1680, llevar el asunto a los" Tribunales de Orihuela o donde convenga para administrar justicia".

A los tres meses de entrar el asunto en los Tribunales, ante el desacuerdo entre los consejeros en seguir el juicio, acuerdan el 21 de diciembre de 1680, con el voto en contra de Alonso Sants, partidario de abandonar el pleito y no gastar más dinero, seguir con él hasta la sentencia definitiva, " y si no hay dinero que se busque donde se pueda".

La obra iba a costar más dinero del previsto, más los gastos del juicio. Con fecha 28 de febrero de 1681 escriben al señor Marqués solicitando poder decidir el Consell particular, sin tener que recurrir al General, como era preceptivo, y así añadir el dinero que fuera necesario para la obra y el final del pleito.

Los Tribunales de Orihuela emiten sentencia, fallando a favor del Consell, pero sin poder desplazarse para ejecutarla. Se establece un preacuerdo verbal con el albañil para devolver el dinero cobrado; se da poder al justicia, jurados y síndicos para que deliberen lo que debe hacerse y aceptan el acuerdo en fecha 27 de mayo de 1681.

No se comprende la razón de demorar la firma del contrato nueve meses después, hasta el 21 de febrero de 1682, por el notario de la Sala Franciscus Amat, en el que "Juseph Llinares, albañil de la Llonja y Sala, avalado por Pere Therol, Donato Benito (llauradors) y Roque Alberola, su tío y procurador, todos de la universitat(8) de Monfort, y actuando como tesorero y testigo Juan Mira, de la Villa de Novelda, persona benemérita a quien esta Villa estima, en el que se comprometen a devolver el dinero cobrado de dicha obra, que son 280 libras de moneda real de Valencia, de la forma siguiente: 50 libras el día de Pascua de Resurreción del presente año, 115 libras el día de Todos los Santos de esta mismo año y las restantes 115 el día de Todos los Santos de 1683". Dos días después se confirma el acuerdo en acta notarial hecha en Novelda por el notario Simón Ivorra, con fecha 23 de febrero de 1682, siendo testigos Blai Ramón (sacristán) y Juan Maestre (cirujano), de Novelda.

Se celebra una reunión el 8 de marzo de 1682,para continuar en la obra y dar por buenos los acuerdos convenidos ante el notario de Novelda. Y como la obra está afecta a las inclemencias del tiempo,como aires y lluvias, con peligro de desprendimientos, se da poder al justicia, jurados y síndico para que vean la forma de acabarla.

Se establece un acuerdo con el cantero de la ciudad de Alicante Miquel Raymundo, con el que se acordó que terminaría la obra en las mismas condiciones estipuladas con el anterior albañil, por lo que se autoriza que vaya el regente del justicia Juan Rico a Alicante (ya que Lorenso Serdá, justicia, no sabe escribir) para diligenciar lo acordado. Al día siguiente, 16 de marzo de 1682, se firmó el acta ante el notario Berohuandos Campos, de compromiso y obligación en favor del Gobernador y Batle, justicia, jurados y Consell de la Villa de Monóvar, por Miquel Raymundo (pedrapiquer), Francisca Péres, cónyuge, y Pere Guillén, menor, hijo de Juliá (también pedrapiquer). La obra estaría terminada el día de Todos los Santos próximo, de 1682, por el precio de 400 libras de moneda real de Valencia, pagaderas de la forma siguiente, 150 libras el día de San Juan próximo, de 1682, o como se vaya trabajando, 150 libras el día de Todos los Santos, que es cuando se termina la obra, o antes si se acabara, 40 libras el día de San Juan del año siguiente de 1683, y los restantes, 60 libras, el día de Todos los Santos de 1683.

Parece que esta vez iba el asunto por buen camino. A los dos meses la obra estaba muy adelantada y tenía que pagarse con arreglo a los plazos estipulados, pero "la Villa no tenía dinero, ya que la devolución, por parte del anterior albañil, era para el día de Todos los Santos próximo y del mismo día del año siguiente de 1683", acuerdan con fecha 24 de mayo de 1682 buscar el dinero de donde sea y conciertan un préstamo de 150 libras, quedando obligado el Consell a favor de la "persona que diera el dinero y con todas las cláusulas que fueran necesarias para dicho trato".

Tres meses después está casi terminada la obra; por las mejoras realizadas se necesitaba más dinero para cumplir con el pago, y como el depositario no tenía bastante, el Consell aprobó el 28 de agosto de 1682 realizar un nuevo préstamo de 50 libras para cubrir el segundo plazo.

Por fin, el día de Todos los Santos de 1682 quedó terminada la obra de la Sala y Presons. Así consta en el memorial presentado por Miquel Raymundo, albañil, dando por terminada y entregada dicha obra. Reunido el Consell el 24 de noviembre, de ese mismo año, "determina que como el maestro de obras ha realizado mejoras que ascienden a 77 libras, y debe dinero a algunas personas de la Villa, no puede marcharse a su casa, por lo que se acuerda pagarle el débito y concederle liquidación definitiva".

Hemos relatado la historia de la construcción de la segunda Sala, que tardó casi doce años en terminarse y estuvo llena de avatares, atrasos y complicaciones. Al mismo tiempo, hemos conocido la situación económica y social de la Villa en aquellos años. Con el fin de abundar más sobre todo lo tratado, ofrecemos dos datos interesantes: el primero corresponde a una obra de acondicionamiento realizada en el calabozo durante el año 1693, once años después de finalizada la Sala y Presons, con curiosos detalles de los utensilios que se utilizaban, siendo algunos de ellos los incluidos en dicho calabozo.

CLAVERIA: año 1693-1694.Lliuransa nº.13. OBRA DEL CALABOSO.

De manament y provisió de ses mercés de dits oficials provixen que Vicent Errero, clavari, done y pague a Jusep Aracil tres lliures tres sou per lo valor de 21 cafís de algeps, y tres lliures desat sous a Juan Maqueda y Juan Vidal per lo valor y port de vint-y-dos cafisos de algeps y tres lliures nou sous a Jusep Jover per lo valor de 23 cafisos de algeps, a rahó tot de tres sous lo cafís, que es gastà en la obra de la presó y calaboso. Ítem sinc lliures dos sous que se li donaren a Thomàs Estacio per mestre y pastador en dita obra que obrà sis dies a rahó de huit reals y mig cascun dia y més sinc sous de lo valor de una sarrieta que es comprà y més tres sous a Roch Juan per lo lloguer de un dia de la somera per a portar aigua y sis sous al jurat Ochoua per lo lloguer de la mula dos dies per a portar pedra o còdols y un sou per portar aigua lo ministre, y huit sous de netejar les necesàries a Pere Tendero y deu sous y sis dinés que se li donaren a lo senyor justícia per fer adobar la presó que estava foradada y dos sous de apanyar la argolla de la llonja y més deu reals de fer una argolla o golilla per a la cadena y set sous per fer uns grillons, que la villa donà lo ferro, y sis sous a Antoni Molina de llevar les màscares de estany barberos y una lliura, y són per lo pany, y quinze sous per lo tarugo y ferros de fora y huit sous de adobar los ferros, traure y asentar-lo el de dins, tot a Juan Arnau, manyà, y Asencio Martines, dos lliures deu sous de fusta y mans de la porta de afora y al dit set sous de el tarugo y barrinar-lo y un sou y sis dinés per un bastó de olivera per a les gronses y més sinc lliures sinc sous a Mario Bañon per quaranta-y-dos lliures de ferro treballat en claus, gronses y ferrollats a dos sous y sis per lliura y més una lliura catorze sous per lo port de una y tantes carretades de pedra que portà y tres sous per mig dia de aiudar a carregar la galera a Jusep Sanches, que tot fa la suma de trenta-una lliura deu sous de les quals pagà lo senyor governador per lo marqués mi senyor sis lliures a esta que pagà la villa vint-y-sinc lliures deu sous, y que guarde la present datis Monóver die quo supra. 25L. 10S.

El segundo se refiere a un inventario de los más antiguos que existen de la Sala, años 1693-1694,en el que se observa el poco, pobre y sencillo patrimonio que disponía el Consell para su funcionamiento.

[…] Pertany y roba de la Sala

Memòria de lo que Lluch Planelles, Juan Verdú y Jusep Brotons, jurats que han estat de la present villa en lo any 1692 y 93, han entregat a Bernardo Tortosa, Jusep Ochoua y Juan Rico, jurats del present any 1693 y 94, y són los béns següents:

Primo quatre llansols de llens de cassa usats

Ítem unes tovalles de cotó y un torcamans de lo mateix

Ítem quatre coixineres de llens blau

Ítem un cobertor ab una flangeta

Ítem dos màrfegues

Ítem una flasada vella

Ítem una caixa de pi nova

Ítem un bufet de nogal

Ítem tres bancs de fusta en la Sala per a los consellers

Ítem dos mosquets vells

Ítem un tinter y un arener de bronze

Ítem tres arroves y mija de bales, 2 socorro de 2 de octubre. Es rebaxa deu lliures bales. Es rebaxen quinze lliures y mija de bales per al socorro de Alacant en 9 agost 93.

Ítem vint-y-tres lliures de pólvora. Es rebaxa en set lliures y mija pólvora. Se à rebaxat en onze lliures i mija de pólvora en dit socorro.

Ítem una bandera militar ab hasta

Ítem dosentes y setanta vares, una de corda de alcabús. Es rebaixa una lliura i mija en dit socorro.

Ítem sis talegues

Ítem lo archiu o armari per a la Sala

Ítem altra caixa ab altres claus y panys

Ítem un quadro del sant Christo

A pesar del siglo y medio que tuvo de vida el segundo edificio de la Sala del Consell y Presons, no siempre fue conocido como tal, ya que en el siglo XVIII se le denominó, también, Sala Capitular, y más tarde Casa Consistorial y Cárceles.

El 17 de agosto de 1845 empezó su derribo, para empezar la construcción el 5 de septiembre de 1845(9) del tercer edificio de la Sala del Consell, en aquella época Casa Consistorial y Cárceles, hoy más conocido como Ayuntamiento, aunque esta definición ya fue utilizada en el siglo XVII para determinar las reuniones del Consell, según se desprende del acta del 16 de diciembre de 1636.

Tots vehïns y habitadors de la present vila y consellers del consell particular de aquella, ajustats y congregats en la cassa y palacio de sa ilustrísima senyoria dels senyor marqués de Oraní, senyor de dita vila y baronia mi senyor, en presèntia y asistènsia de sa merced del senyor don Pedro Nietto de Peramato, general procurador y balle de dita vila y baronia de Monnóver, hon viu y habita sa merced, lo qual ajuntament y congregació se ha fet en dita cassa e o palacio per quant sa merced per sa indispossissió no ha pogut asistir ni anar a la Sala del consell lloch hacostumat hon se solen ajustar y congregar per haver de tractar y comunicar cosses concernents y tocants en bé y hutilitat de la dita present vila.

Realizado el estudio pertinente de todo lo relatado, sacamos las siguientes conclusiones :

1ª.- El tercer edificio se construyó en el mismo sitio que el anterior, tomando como válido el mapa de Monóvar, levantado en 1812 por el teniente coronel de Ingenieros, Don Francisco Cohello, treinta y tres años antes del derribo de la segunda Sala, la que aparece en el mismo lugar.

2ª.- Podríamos asegurar, que desde hace 315 años la Sala del Consell ha estado situada en el mismo sitio, ya que en el citado plano de 1812, la segunda Sala linda con la calle de la Morera(6), igual que lindaba la casa de la viuda de Gaspar Serdá, donde en 1673 se acordó y posteriormente, en 1679,se ratificó la construcción de la segunda Sala. Igualmente, el postigo de la viuda de Pere Molina, que fue sellado cuando la epidemia de 1676, también salía a dicha calle de la Morera(6). Estos dos ejemplos nos confirman que la situación de la Villa llegaba en el siglo XVII hasta la repetida calle.

3º.- El tercer edificio ha sufrido diversas modificaciones durante su existencia, casi todas interiores, debido a las necesidades que demandaba la sociedad, en especial el gran desfase burocrático de los últimos años. Veamos las más significativas :

a) Desaparición de una puerta de acceso a la cárcel situada en el centro de la fachada sur (antes calle de la Morera, hoy calle San Juan).

b) La más importante se realiza a finales del siglo XIX, con motivo de la construcción del Correccional(10) del Partido Judicial de Monóvar. Desaparece la cárcel ubicada en la primera planta (bajos), desapareciendo la utilización que le correspondía desde 1611, de Sala de Consell y Presons al anular la Cárcel.

c) Se emprende la remodelación de la planta baja con la construcción de la escalera actual, tramo central y dos laterales, de acceso a la segunda planta.

d) Reforma estética de la fachada principal, con la construcción de un balcón corrido, abarcando los tres balcones centrales de los cinco que tenía la segunda planta y convirtiendo en ventanas los dos laterales.

e) Por último, recientemente, se abre un postigo en la fachada de la parte norte (calle Mayor).

Este trabajo, destinado a quien corresponda, lo he realizado
con el propósito de aportar algo con vistas al Cuarto Centena-
rio de la Historia moderna de Monóvar
, 1611-2011. Dentro de
14 años se celebrará este evento, que por su importancia y recuerdo será un gran acontecimiento para nuestra Ciudad.

Notas

 

DOCUMENTACION Y BIBLIOGRAFIA